Bienvenido peregrino de lejanos países. Los senderos de Tierras de Acero se abren ante tus ojos; en cada recodo del camino puedes encontrar una nueva aventura que pondrá a prueba tu destreza en el noble arte de la esgrima. Yelmo calado a la testa, broquel guarneciendo tus defensas y empuñadura cercana a la mano, prepárate para adentrarte en el sendero oscuro y encontrar una nueva ruta que te lleve a fastuosos e inigualables mundos.
Sigue el destello de las almenaras de las Montañas Blancas, recorre la cubierta de La Dama del Este mientras surca las olas del Mar del Olvido, visita las postas ritionas que se extienden más allá de la meseta Malabashi, contempla los cielos donde la Estrella de la Muerte se convierte en un lejano satélite, huye de los guardianes de la alianza a bordo de tu FireFly con las bodegas repletas de contrabando, o juega en una mesa de ladinos tahúres escondiendo tus cartas y depositando la reina que te convertirá en héroe de la partida.
Las Tierras de Acero dispondrán ante ti lides que probarán tu capacidad, tu sapiencia y tus reflejos; cantinas donde podrás reunirte con hermanos de sangre y brindar con cerveza enana; noticias traídas por exóticos mensajeros que te harán partícipe de los eventos que acontecen en uno y otro confín, y reservados donde conversarás con viejos mercenarios sobre los caminos que han recorrido tus botas.
Acomódate en tu montura, alza la vista hacia el horizonte y elige la ruta que más convenga a tu destino. Nosotros ponemos el resto.
Bienvenido a las Tierras de Acero, peregrino. A partir de hoy este será tu hogar.
(Tobias Grumm, 29-12-05)