--Puedo darte todo lo que desees--dijo el hada--. Riqueza, poder y cetro, fama, una vida larga y feliz. Elige.
--No quiero riqueza ni fama, poder ni cetros--respondió la bruja--. Quiero un caballo que sea negro y tan imposible de alcanzar como el viento de la noche. Quiero una espada que sea luminosa y afilada como los rayos de la luna. Quiero atravesar el mundo en la oscura noche con mi caballo negro, quiero quebrar las fuerzas del Mal y de la Oscuridad con mi espada de luz. Eso es lo que quiero.
--Te daré un caballo que sea más negro que la noche y más ligero que el viento de la noche--le prometió el hada--. Te daré una espada que será más luminosa y afilada que los rayos de luna. Pero no es poco lo que pides, bruja, habrás de pagármelo muy caro.